Los personajes de Brittle Chandler han sido llevados a la pantalla de manera impactante gracias a la dirección de Howard Hawks, ofreciendo una buena cantidad de acción intensa y cruda a lo largo de la película.
Gran parte del film es original y está lleno de humor interesante y perverso. En términos de historia, es floja, no tiene un arco dramático sólido y cuenta con poco impulso narrativo.
'Poltergeist' ofrece una experiencia frustrante, ya que tiene el potencial de superar las expectativas. La trama resulta insensata, a pesar de contar con actuaciones sólidas que logran aportar algo interesante.
Los detalles visuales que introduce Roeg en forma de flashes y destellos son los que hacen que esto sea algo más que un thriller psicológico bien hecho.
Aunque su argumento no destaca por su originalidad, es una comedia ligera encantadora, impulsada por las excelentes actuaciones de Dennis Christopher y Paul Dooley.
Schulberg elevó la sencillez de la trama mediante diálogos astutos y vibrantes. Además, el enfoque visual de la cámara de Boris Kaufman, junto con la edición de Gene Milford, destaca por su singular y eficaz estilo pictórico.
Las escenas de sexo destacan por su intensidad y fuerza primitiva. El aspecto técnico es sobresaliente, con un reconocimiento especial para el trabajo de cámara y la aparición de una nueva promesa: Lindblom.
Trata el tema con claridad e inteligencia. Tiene muchas virtudes como acción creíble, psicología verosímil, enfrentamientos bien desarrollados y emociones honestas.
El estilo sobrio de Bergman, junto con su dominio de los primeros planos, los fundidos a rojo y una banda sonora que evoca el tic-tac del reloj, el susurro de los vestidos y los llantos, otorgan al filme un efecto hipnótico.
Generando humor e interés humano de lo que podrían parecer situaciones poco importantes, impresiona más por las sobresalientes caracterizaciones de Margaret Sullavan y James Stewart.
El diálogo se destaca por su agilidad, lo que contribuye a un humor efectivo. Además, el elenco es excepcional, logrando que cada personaje se convierta en una caricatura de sí mismo.