Una película de terror que logra entretener, combinando explícitos momentos de gore con los clásicos elementos del universo de superhéroes, lo que la convierte en una experiencia placentera tanto para los amantes del terror como para los fanáticos de los superhéroes.
Siguiendo el estilo de Tex Avery, Silverman tiene la oportunidad de explorar la imaginería romántica a través de gags protagonizados por bebés. Aunque la aventura de Maggie es interesante, no aporta mucho más que eso.