Su mayor logro es contar su historia, como hizo en gran parte la autora de los diarios originales, con una combinación de claridad desapegada y complejidad emocional.
Rígida y forzada. El problema radica en que, al intentar refutar el estereotipo histórico de la pasividad judía, Mr. Zwick, coescribiendo el guion con Clayton Frohman, termina reafirmándolo.
Schnabel exhibe su libertad creativa en cada fotograma y en cada secuencia, rompiendo con las convenciones narrativas y expositivas para optar por una honestidad salvaje e intuitiva.
Encontrando la belleza en los días de horror de un chico. Uno de los mejores tratamientos no documentales del Holocausto jamás producidos, tan seco como devastador.
Aunque no destaca por su calidad cinematográfica, variando entre lo aceptable y lo deficiente, resulta fascinante como documento cultural en una época en la que la fe en Dios ha experimentado un resurgimiento.
El contenido de 'Nobody Knows', que debería consolidar su reputación como uno de los directores más interesantes y originales de Japón, es por naturaleza triste.
Logra restaurar algo del lustre de Cousteau, y también su relevancia. Es una biografía cambiante y detallada, que vuelve a contar una vida larga, llena de acontecimientos y punteada por la tragedia y el arrepentimiento.
Es inspiradora porque es espantosa. Al final, no solo tendrás una idea clara de quién fue esta increíble mujer, sino que también apreciarás más las películas antiguas.