Una exploración de la América posterior a Columbine, donde las sanciones no siempre corresponden a los crímenes, las soluciones son a menudo más dañinas que las propias problemáticas, y los sistemas judiciales se convierten en una opción recurrente.
El contenido es íntimo y desgarrador, pero se presenta con la intensidad de un filme de acción, lo que ocasiona que los actores a menudo parezcan competir con los movimientos de la cámara.