Tropieza al final —como suele pasar en estas películas— pero al cerrar el círculo, se erige como una de las mejores propuestas de 'Scream' desde la original.
Lo que debería ser una película para complacer al público de las de siempre, acaba siendo una historia mucho más complicada que a menudo está en pugna consigo misma.
Aborda el incidente desde una perspectiva singular. La trama comunica de manera vívida lo que sucede al mezclar una serie de emociones intensas, adrenalina y alcohol en un ambiente propenso a la explosión.
Recrea el tono y las sensaciones de 'Breaking Bad' con tanta eficacia que es asombroso que no haya sido grabada al mismo tiempo y haya estado guardada hasta ahora.
Una historia absorbente de cómo la guerra te corrompe desde dentro. Wolff logra transmitir su papel como un joven soldado impresionable, mientras que Skarsgård se roba el protagonismo.
No tiene suficientes elementos que hagan que el viaje valga la pena. Existen otras narrativas que abordan la vida de Billy the Kid de manera más efectiva.
La trama es familiar, pero la ejecución tiene frescura y las carcajadas que genera hacen que sea una golosina navideña. Una nueva versión que logra que el espíritu de la original se mantenga vivo.