'Flint Town' se presenta de manera cruda y esencial, reflejando la realidad de su ciudad homónima. Es una experiencia visual intensa que, a pesar de su tensión, resulta profundamente significativa.
Ofrece una buena cantidad de risas más allá de las locuras del dúo protagonista. Su alcance sigue siendo limitado, ya que es complicado transformar 'Tom & Jerry' en algo diferente, pero al menos logra ser adaptable.
'Going in Style' solo busca hacerte sonreír y en eso tiene éxito. Existen filmes más complejos y con mensajes más profundos, pero esta es simplemente un cálido abrazo de un abuelo.
Lo más sencillo para Chandor y Boal habría sido optar por el camino más predecible, sin embargo, han elegido una dirección que resulta intrincada, profundamente conmovedora y con un fuerte impacto moral. Es una creación inteligente, llena de conciencia y espíritu.
Capta un sano sentido de la maravilla y describe esa etapa de la vida entre la infancia y la edad adulta en la que el mundo es demasiado grande y demasiado pequeño al mismo tiempo.
Ofrece su mejor versión cuando profundiza en la intensidad de las relaciones digitales, y en cómo nuestra mente nos puede engañar a la hora de creer en la profundidad de una conexión formada a través de la pantalla de un ordenador.
Un vehículo escandalosamente divertido para el humor de impacto, y si te sorprende o incluso te repugna aquello de lo que te ríes, la risa es la cuestión.
Un esfuerzo que solo busca satisfacer, se desvanece en la memoria antes de que concluyan los créditos, a pesar de que el desenlace parece tardar demasiado en llegar.
'The Underdoggs' carece de argumento, de personajes y de la mayoría de los demás principios del cine, pero es muy divertida, así que cumple su objetivo.