Una premisa maravillosamente disparatada, la película presenta escenas evocadoras y oscuras, además de contar con varias secuencias de acción notables.
Friedberg y Aaron Seltzer abordan el material con su característica falta de precisión, entrelazando referencias que van desde los Jonas Brothers hasta Jersey Shore, resultando en chistes que apenas logran provocar risa.
Que no te engañe su mala puntuación: esta secuela -en espíritu- al film en versión masculina de 1994 de Jean-Claude Van Damme ni siquiera logra ser memorablemente mala.
No importa que 'Dylan Dog: Dead of Night' esté indirectamente basada en una serie de cómics italianos de los 80: esta adaptación de bajo presupuesto tiene una vergonzosa y enorme deuda de sangre con True Blood.