La narrativa, la dirección y los personajes involucrados en esta lucha por la supervivencia suelen ser tan superficiales como el 'Soylent Green'. El retrato de un Nueva York del siglo XXI es, en ocasiones, escalofriante, aunque en raras ocasiones logra ser realmente persuasivo.
A pesar de que la esencia artística se mantiene, los protagonistas, que son rústicos y a menudo grotescos, parecen personajes exóticos del Japón medieval, lo que dificulta la conexión para un espectador occidental.
Sus diálogos vibrantes, su dirección ágil, sus sólidas actuaciones y su buena fotografía hacen que la maldad de esta historia de 'éxito' sea mayormente fascinante.
España nunca estuvo más bonita, pero los romances banales de los ligeros protagonistas de este vehículo retocado hacen que el viaje sea totalmente innecesario.
Excepto por algunos momentos de comedia, sátira y romance tierno, estos ejercicios intelectuales interesarán mayormente a estudiantes de cine entusiastas.
Se presenta como un melodrama muy ameno, ofreciendo una experiencia visual que atrapa al espectador. A pesar de su sencillez, logra capturar momentos de interés que enganchan al espectador.
Es excesivamente extensa. Además, Hawks no explora de manera profunda los sueños y deseos que motivaron a los pioneros a trasladarse al noreste. Sin embargo, sí logra capturar la esencia de la época.
Es desalentador, ya que no presenta una sátira incisiva del teatro, sino que se convierte en una comedia-melodrama con un ritmo inconstante que depende en gran medida de las escenas de acción.
Refleja de manera impactante cómo la personalidad, la forma de comunicarse y la supervivencia están interconectadas, aunque su efectividad dramática se presenta solo en momentos aislados. La historia resulta más predecible que sorprendente.
El director y guionista, con convicciones comunistas, presenta una visión cínica de la clase trabajadora que resulta fascinante y aleccionadora. La obra se manifiesta como una clara 'propaganda', pero lo más relevante es su aspecto humano, que es a la vez conmovedor e inquietante.
La película se presenta de forma inteligente y con un estilo inquietante, enmarcada en escenarios vibrantes y genuinos, que hacen que sus elementos comunes brillen con una calidad profesional.