Una imitación barata y rural de la influyente 'Halloween' de John Carpenter. Cunningham logra ofrecer, con gran destreza, una considerable cantidad de sustos muy sangrientos.
Busca el humor y la extravagancia de las producciones de Ealing y lo logra, a pesar de contar con una trama débil. Peter O'Toole aporta la dosis precisa de locura.
Un torrente de risas de principio a fin. Una sucesión seductora de clichés sobre viajes en el tiempo, música hard rock y tipos guays. Una película perfectamente hecha para ser desechable.
Aunque los sustos puedan parecer obsoletos, los efectos especiales en miniatura, respaldados por un atrezo de gran tamaño, continúan siendo fascinantes.
El remake de 'King Kong' de 1976 ya era cuestionable, pero con esta secuela, el productor Dino de Laurentiis y el director John Guillermin logran llevar la historia a niveles aún más absurdos.
La dirección cuasidocumental de Wise crea una atmósfera de tensión. Se trata de una adaptación bastante fiel del bestseller de Crichton, complementada con efectos especiales de alta calidad.
Peter Cushing brinda una actuación memorable como el inquebrantable detective de Baker Street, respaldado de manera excelente por André Morell en el papel del Dr. Watson.
Carpenter tiende a apoyarse demasiado en los sustos baratos en vez de en el suspense sutil; sin embargo, hay secuencias que logran elevar la tensión de forma efectiva.