Peter Cushing brinda una actuación memorable como el inquebrantable detective de Baker Street, respaldado de manera excelente por André Morell en el papel del Dr. Watson.
La conexión entre los actores resulta correcta. Sin embargo, esto no logra contrarrestar unos diálogos forzados, una acción empalagosa y una trama que se siente demasiado predecible, como si fueran restos de trabajos anteriores de Guy Ritchie.
Carpenter tiende a apoyarse demasiado en los sustos baratos en vez de en el suspense sutil; sin embargo, hay secuencias que logran elevar la tensión de forma efectiva.
La saga de James Bond comenzó con gran estilo, ofreciendo una experiencia de escapismo inteligente que, a diferencia de las películas posteriores, respetó las obras de Fleming.