[Crítica 3ª temporada]: Al principio, la serie logró equilibrar adecuadamente la narrativa entre el presente y el pasado. Sin embargo, en esta temporada eso ya no se logra.
El equipo creativo y el soberbio reparto tratan el tema con la seriedad y la elegancia que merece, además de narrar un infierno de historia al mismo tiempo.
Es más interesante al analizar cómo ha evolucionado la televisión en los 21 años transcurridos desde 'Gilmore Girls'. Puede que sea tan satisfactoria como aquella.
Al pasar del cine a la televisión, pocos demuestran tener el ojo y el oído que tiene Guadagnino, lo que hace que la naturaleza voyeurística de la narración sea más envolvente que indulgente.
[Crítica 2ª temporada]: Hay escenas tan perspicaces o artísticamente presentadas que en ese momento puede considerarse como una de las mejores series que la televisión ha producido en mucho tiempo.
Es lo suficientemente aguda como para justificar la continuidad de la serie. Sin embargo, es difícil no preguntarse qué habría pasado si White hubiera aprovechado más el jugo de la primera temporada.