La nueva serie de misterio situada en el 1600 de la Avenida Pensilvania ofrece una narrativa encantadora y peculiar. Su estilo policíaco está impregnado de influencias clásicas, lo que la convierte en un deleite para los amantes del género.
Sarah Lancashire brilla en su papel, destacándose por encima de muchos otros actores en roles similares. La vitalidad de la trama logra equilibrar los momentos dramáticos que podrían resultar menos cautivadores.
Le da a Schwarzenegger su papel más divertido en años. Puede que se asemeje a una banda tributo que interpreta los grandes éxitos de su carrera, pero es imposible no sonreír al disfrutarlo.