Estamos ante un coming-of-age que aborda temas profundos como la inclusión y la racialidad, combinando humor y dilemas morales, además de hacer referencias a otras películas. Su narrativa contrapone la relevancia del nuevo enfoque al MCU.
Lo que le importa a Coogler es el mensaje, la inclusión, la corrección. No le interesa armar secuencias interesantes o diálogos atractivos. Fuera del ya mencionado inicio, esta película es un completo homenaje a la solemnidad.
En 'Loki', se percibe un toque de humor sutil junto a emocionantes viajes temporales, respaldados por interpretaciones sobresalientes. Las alternativas son verdaderamente ilimitadas, ya que parece que el anunciado multiverso de Marvel se acerca.
Se presenta un universo Marvel más ligero y sin complejidades. Sin duda, me inclinaría por habitar en este entorno que en el de las numerosas películas entrelazadas casi interminablemente.
Lo verdaderamente novedoso es que, por primera vez en la trayectoria del MCU, los héroes utilizan esos cuerpos ideales para propósitos más allá de simplemente enfrentarse a los villanos. Es tan emocionante como observar dos velas derritiéndose. Solo necesitamos de buen cine para que esto funcione.
No hay buen cine ni buen guionismo en 'Endgame', pero sí hay buenos chistes, buenos gags y una autocelebración a la cultura nerd, a Marvel y a los cómics.
A pesar de las referencias, 'The Serpent Queen' logra establecer su propio estilo y demostrar su valor al ofrecer el deleite de observar a una mujer triunfar sin necesidad de elevarla a un pedestal.
El gran triunfo de Gyllenhaal es la forma rápida y precisa en que establece atmósferas ominosas y claustrofóbicas, generando una sensación de asfixia e inquietud. Este logro se complementa con actuaciones sobresalientes.
Un ejercicio de expiación para el director, pero resulta inútil para quienes buscan una historia. En su lugar, se presentan alegorías desbordantes en una trama que roza el ridículo. No veíamos algo tan cruel hacia la audiencia desde la última de 'Transformers'.
El uso de la voz en off puede resultar cansado, sin embargo, la abundancia de anécdotas convierte a este documental en un material imprescindible que acompaña hacia el desenlace tumultuoso de la saga.
A pesar de la evidente artificialidad en la edición, no se puede considerar solo como “teatro filmado”. Almodóvar y su director de fotografía demuestran un notable control del espacio y del ritmo.
Lo destacado de esta película es observar el fascinante encuentro entre Moore y Portman, inmersas en un sutil y retorcido juego de espejos. Haynes permite que la audiencia forme su propio juicio, sin emitir un juicio sobre sus dos protagonistas.
Es un elegante ejercicio de estilo que entrega mucho cine y poco o nada de televisión. Y no es queja, al contrario, 'Disclaimer' es uno de los mejores trabajos de Cuarón.