Este memorioso viaje de primera mano en la historia de una de las bandas más influyentes en el mundo del rap se convierte en un poderoso llamado por el derecho a transformar nuestras realidades.
La directora novata Celice Song logra transmitir una intensa carga emocional en el ámbito romántico, utilizando recursos de manera brillante y evitando caer en el sentimentalismo excesivo.
Armada con la precisión de un reloj, 'mano de obra' es una poderosa crítica sobre la imposibilidad de la movilidad social. Cada escena y momento contribuyen a incrementar la tensión en la trama, lo que la convierte en una obra impactante.
Esta película de caballería se aleja de lo convencional. Aunque carece de escenas de acción, el cinefotógrafo Andrew Droz logra aprovechar su talento visual al máximo, ofreciendo una experiencia estética única.
Casi en la frontera de la pornografía, lo que realmente salva esta película es el impresionante desempeño de Brendan Fraser, quien logra que su personaje no lo consuma por completo.
Un retrato absolutamente conmovedor sobre la ternura, la inocencia, y la desesperación, alejándose de cursilerías, solemnidad, o drama,con un tono íntimo, naturalista y brillante en todos sentidos.
Con el teléfono en mano, Basel documenta un conjunto de atrocidades que generan indignación, enojo, dolor y reflexiones sobre la insólita irracionalidad del conflicto.
No es el mejor momento de Disney. La película busca rendir homenaje al 66° aniversario de Jungle Cruise en Disneylandia y crear una nueva saga al estilo de Piratas del Caribe, pero no logra cumplir con ninguno de esos objetivos.
Probablemente hacerle un remake a Fassbinder sea un tremendo pecado, pero al menos en manos de Ozon (y principalmente de la dupla Ménochet - Crepon) resulta en un muy divertido pecado.
Es una experiencia que hay que disfrutar en una sala de cine de calidad. Sin embargo, a pesar de su impresionante estética, se siente una falta notable, ya que Villeneuve parece haber olvidado la importancia de narrar una historia.
El ego es capaz de lograr grandes cosas, incluso en el cine. Sin embargo, esta película parece ser más un reflejo del ego personal y una forma de entretenimiento entre amigos.
No es una obra maestra, pero sí es una de las películas más divertidas de Woody Allen, con una contagiosa melancolía por la ciudad que lo vio nacer. (...) una película ligera que nunca se toma en serio, pero que tampoco es banal.