'Deadwood' se presenta como una serie intensa y cautivadora, similar a 'The Sopranos', mostrando una narrativa rica que atrapa al espectador desde el principio.
Los primeros episodios de 'Ray Donovan' resultan ser una mezcla decepcionante de grandiosidad y previsibilidad, además de tener un ritmo excesivamente lento.
Los elementos más clásicos cobran vida a través del inquietante estilo de Bruckheimer. Lilly, con su aire rubio y esencia hitchcockiana, se revela como una heroína mucho más enigmática que las que típicamente encontramos en este tipo de producciones.
La señora Flockhart no muestra la fuerza necesaria para interpretar a una mujer decidida. Es una pena, ya que 'Cinco hermanos' posee un buen nivel de ingenio y gracia.
Al inicio, 'Bloodline' no aclara si hay un asesinato, ni quién podría haber desaparecido. Sin embargo, establece claramente que la espera para descubrirlo será gratificante.