Una secuela despiadada a nivel psicológico en la que todo ha mejorado: es más profunda, aterradora y divertida. Muschietti ha dado un paso al frente (...) Obsesivamente entretenida (…) Puntuación: ★★★★★ (sobre 5)
Es emocionante saber que fue algo real. Cruise está tan cautivador como siempre, con encanto para repartir. Esta película es una obra ininterrumpidamente entretenida y, en ocasiones, tensa.
La película resulta bastante limitada, con un ritmo pausado. Aunque la conducta de Dahmer es psicológica e históricamente auténtica, se torna repetitiva. Es más intrigante que realmente absorbente.
Si no estás preparado para casi tres horas de luchas constantes, esta secuela podría ponerte de los nervios. Sin embargo, es una clase magistral de cómo romper huesos y patear culos.
Muy bien escenificada y con todos los elementos encajando a la perfección, es a la vez un sentido homenaje y una crítica oportuna que sólo peca de no ser más ambiciosa. Ficción 'pulp' con clase.