Como película que aborda la dificultad de encajar en el colegio, es excepcional. Sin embargo, al intentar explorar temas delicados, el lenguaje vulgar de los abusones no resulta ser la mejor manera de transmitir el mensaje.
Las situaciones se vuelven algo repetitivas, pero William Eubank mantiene la tensión con eficacia. Lo único profundo de la película es la distancia que hay hasta llegar al nivel del mar.
Hay mucha tensión, pero es interesante ver a estas mujeres crear vínculos en circunstancias extrañas. Es discreta pero tiene mucha complejidad emocional.
No logra alcanzar lo que se espera. Más bien, mantiene el ritmo típico de un show de variedades, provocando solo una breve alegría festiva antes de ser rápidamente olvidado.
La película incluye instantes conmovedores, pero estos se ven afectados por numerosos saltos temporales y actuaciones que recuerdan a un drama de época poco convincente.
Aunque intenta presentar una crítica social y va más allá de ser solo otra película de serie B acerca de crímenes verídicos, al final sucumbe a la tendencia de la industria de Hollywood de dramatizar los sucesos de manera predecible.
El filme se adentra en la existencia cuando Springsteen aborda la mortalidad. Si se hubiera enfocado más en el 'por qué' en lugar de en el 'cómo', podría haber evitado la impresión de ser simplemente una conversación con el director de una gira.