Esta serie limitada, concebida en parte como un 'mockumental', es absurdamente entretenida y utiliza una narrativa ecléctica que la transforma en una experiencia televisiva comparable a la atracción 'Rock 'n' Roller Coaster' en Disney World.
No aporta mucho ni ofrece una visión profunda, es solo un chico atractivo disfrutando de unas vacaciones financiadas por Netflix. No me incomoda, ya que parece divertirse y yo también lo pasé bien.
Aunque esta obra es bastante única, puede que falle al final al parecer una imitación poco informada. Sin embargo, la creatividad de Miller y Fortin logra sorprender con algunos giros sorprendentes en su historia.
Las máscaras son extraordinarias y los allanamientos son aterradores. Sin embargo, al reinterpretar clásicos del cine, surge la duda de si realmente es esencial rehacer una obra que ya es casi impecable.
A pesar de la expectativa creada por un entorno natural magnífico y un lugar intrigante, Watkins no logra ofrecer su máximo potencial. Se percibe una falta de audacia, como si nunca se atreviera a profundizar lo suficiente.
Una película increíblemente entretenida que te hará querer que sus protagonistas logren sobrevivir. Además, disfrutarás del cameo del director, que seguramente te sacará una sonrisa.
Los aficionados a los documentales de estafas pueden no encontrar este material de gran relevancia, ya que su investigación minuciosa se ve opacada por la animosidad que se muestra hacia el protagonista.
Eléctrica e inolvidable. En un verano de películas que han sido, en su mayoría, mediocres, esta obra es esencial. Una proeza cinematográfica tan destacada que te hará cuestionarte si alguna vez perderá su impacto.