Puede que haga un guiño a la influencia de la IA en la narrativa moderna, pero en su inventiva, actúa como un antídoto contra la programación y los algoritmos. Además, narra una historia completamente cohesionada.
Es innegable la eficacia de 'The Curse' a la hora de crear una atmósfera. La serie es un estudio de la explotación a todos los niveles que a menudo resulta doloroso de ver.
Combina con éxito el estilo innovador y el encanto cómico de sus predecesoras con un nuevo giro que corrige los tópicos que ahora podemos ver en retrospectiva.
Es un tipo de proyecto Marvel poco convencional que se sostiene no gracias a un extenso esquema a largo plazo, sino por su capacidad creativa intrínseca.
'Say Nothing' presenta una narración convincente sobre los factores que llevan a las personas al extremismo y el impacto devastador que esas decisiones generan, tanto en quienes las cometen como en sus víctimas.
Este drama se prolonga innecesariamente, utilizando repetidamente los mismos recursos visuales y temas, lo que lleva a un desenlace que deja mucho que desear.
A la vez precipitada y distendida, la serie toma un tema demasiado real -o, mejor dicho, un conjunto de temas interrelacionados- y lo convierte en algo tan dramático que parece artificial.
La serie no logra capturar el mismo poder que los personajes de 'John Wick', y los elementos que presenta contradicen lo que hace atractivas a las películas.
Es sencilla, pero su historia es lo suficientemente notable como para no necesitar muchos adornos. La ingenua sinceridad de Oyelowo se complementa perfectamente con las interpretaciones secundarias que lo rodean.