Cualquiera que tenga recuerdos vivos de la Guerra contra el Terror sería incapaz de resistirse a la particular mezcla de cinismo y rectitud moral de Stewart.
No presenta una transformación radical en cuanto al tema o la obra de Murphy. Más bien, actúa como una especie de curso intensivo que explora los límites de lo que la destreza atlética puede lograr.
En un contexto de noticias pesadas, reencontrarse con 'The Gilded Age' es un momento de alivio. Sin embargo, la serie falla al no dar la misma importancia tanto a los sirvientes como a sus empleadores.
La tercera temporada continúa evitando caer en el mero deseo de superación personal o empoderamiento, lo que demuestra que su capacidad para perdurar es tan notable como cualquier otro aspecto.
'Lioness' se presenta como una evidente promoción militar. La inclusión de más mujeres como personajes principales no implica que Sheridan haya ofrecido una representación más matizada de ellas.
A pesar de sus conceptos interesantes acerca del declive del paganismo y la formación de una identidad nacional, la serie no logra que sus personajes sean tan verosímiles como el entorno donde se desarrolla.
Une un gancho brillante a un montaje fiable y un reparto carismático. Aunque no puedo evaluar a fondo el nivel de conocimientos de baloncesto, la experiencia televisiva se hace evidente.