Un debut directoral modesto pero placentero. La película se aleja del realismo crudo característico de las propuestas independientes y de la exageración típica de producciones como 'Rocky'.
Su fuerza radica en la capacidad de Stolevski para equilibrar el gore con la humanidad. Se trata de una hazaña narrativa inteligente e impresionante, marcada por la originalidad y un inquietante impacto emocional.
No tiene el ingenio subversivo ni la originalidad de la primera 'The Lego Movie'. La trama parece ser solo una excusa para visitar y promocionar la mayor cantidad posible de mundos de Playmobil.
La combinación de energía exuberante, humor mordaz y emoción sincera resulta cautivadora. Lo que impresiona es el control de la narración y el dominio del medio por parte de Keshavarz.
Una película que parece más larga de lo que dura, pero que es una tarjeta de presentación del talento y lo que promete un cineasta que podría estar al principio de una interesante carrera.
La película posee una sinceridad que atraerá tanto a los románticos empedernidos como a los aficionados a la gastronomía. Los numerosos platos exhibidos a lo largo del filme pueden considerarse un elenco secundario destacado.
Tiene algo de humor y algunos momentos inteligentes, pero no lo suficiente para ser algo más que una curiosidad forzada. 'Mrs Hyde' tiene algunos elementos remarcables, pero no los ha refinado para hacer un film coherente.
La ejecución es efectiva, pero carece de la diversión y la profundidad emocional necesarias para alcanzar el pleno desarrollo de su premisa. A pesar de esto, logra ser entretenida e intrigante.
Una mezcla poco inspirada de ingredientes demasiado familiares, esta burda comedia parece dirigida a chavales borrachos que buscan una diversión poco exigente el viernes por la noche.
Quizá no guste a todo el mundo, pero su ternura y sus destellos atraerán a románticos incurables, cinéfilos nostálgicos y fans de Honoré. Es tan encantadora como emotiva.
Una obra despreocupada y encantadora. La comedia es divertida, el comentario político es sutil y una tierna escena con un perro aporta al encanto de esta película amena.
La ternura emocional de la narración y su tono positivo seducirán a los amantes del cine de autor e incluso a aquellos que hayan respondido bien a historias parecidas de empoderamiento femenino.
Un cóctel letal de reflexión social y horror grueso mezclado con la comedia más negra. Cave construye una atmósfera perturbadora y revuelta a través del uso del sonido.