Con 'Memorias del subdesarrollo', Gutiérrez Alea ofrece una representación poderosa de las revoluciones del siglo XX, revelando cómo son percibidas como procesos inmediatos, mientras que su resultado más claro es la falsedad.
Las habilidades de actuación del elenco, que incluye al director en el papel principal, evidencian la rigidez de la película. Las cámaras en el taxi de Panahi no logran reflejar la realidad; de hecho, las acciones destacan lo artificial de la narrativa.
Una película desenfadada y sin relevancia, especialmente porque su energía juvenil ya había sido aprovechada anteriormente en títulos como The Hangover y Due Date.
El efecto de 'Tempestad' trasciende lo superficial, ya que no se trata solo de un documental que resalta la belleza. La meticulosa realización del filme se presenta como una poderosa expresión del sufrimiento ajeno, evocando la intensidad de una tormenta.
Blomkamp suplanta el placer narrativo con impactantes escenas de destrucción que generan adrenalina. Sin embargo, a pesar de sus fallos, 'Chappie' tiene elementos que funcionan.
Villeneuve tenía en sus manos la oportunidad de construir un mundo épico con 'Dune: Part Two'. Por desgracia, eligió un enfoque más simple, presentando una gesta llena de imágenes impactantes pero con un toque melodramático.
El fallo de la película radica en que aborda el tema del envejecimiento de una manera que, aunque no interfiere con la trama o el ritmo, en realidad lo potencia. Sin embargo, no logra ofrecer una reflexión profunda que enriquezca al espectador.
'Mission: impossible – Dead reckoning part one' representa un cine profundamente enfocado en la realidad, evocando no solo a Keaton y sus contemporáneos, sino también a las ideas del cine de André Bazin.
Stoller parece exagerar las consecuencias de su desenlace, en lugar de cuestionarlas. Crea una película que, al temer resultar ofensivo al reírse de un feminismo superficial, termina justificando a su objetivo.
La película de Zviáguintsev destaca por su intensidad, mostrando su maestría en la creación de tragedias. Su enfoque crítico no oculta la humanidad, sino que la acentúa, reflejando nuestra inevitable propensión a cometer errores.
Estamos ante un cineasta talentoso, sin embargo, ha creado una fórmula tan rigurosa que terminó cayendo en la monotonía, tanto en su estilo como en los temas que aborda.
'Perdidos en la noche' podría haber tomado un enfoque más audaz para cautivar al espectador. Sin esa osadía, se convierte en una propuesta más bien estándar, sin lograr llenar el vacío que existe en el cine policial mexicano.
Kasdan ofrece un filme que, al igual que la grabación central, se autocensura, se vuelve tedioso y termina por aburrir. Después de experimentar algunos momentos, uno puede adivinar lo monótono y desagradable que resultaría un video de tres horas.
Nos confronta con el deseo considerado diferente y extraño para demostrarnos que la humanidad no se puede ceñir a la moral religiosa y que la liberación del deseo nos acerca al éxtasis genuino: la felicidad en la Tierra.
Tarantino, un cineasta que centra su atención exclusivamente en la narrativa del cine, no presenta observaciones profundas sobre la sociedad contemporánea o los pensamientos actuales.
Estamos ante una película que, a pesar de sus defectos, muestra potencial. Lo mismo se puede afirmar sobre su director, quien aún tiene la oportunidad de colaborar con un coguionista más talentoso.
Es una película bien ejecutada en su aspecto técnico y conmovedora en el plano emocional. La directora toma riesgos en su estilo, especialmente al fragmentar la narración y reorganizar los eventos según las emociones de los personajes.
Me parece un inquietante y, al final, conmovedor retrato sobre la espera de un hombre, que se presenta de manera más clara, posiblemente por su base en la novela de Antonio di Benedetto.
Un slasher que explora de manera clave la tensión entre lo visible y lo oculto. Chris Nash, originario de Canadá, transforma las convenciones del terror sangriento con una sutileza ingeniosa.