Una historia de superación y aceptación bajo la apariencia de una plataformas exquisito. Celeste es la clase de juego que nadie, ni siquiera aquellos que repudian los juegos de saltos, debería perderse.
Es más que una simple remasterización en ciertos aspectos, aunque en otros se mantiene como el mismo juego de PSP, con sus virtudes y defectos. Destaca, sin duda, la mejora en el sistema de combate.
Posee un encanto único que convierte a estos juegos en verdaderos favoritos. Muestra una seguridad y solidez en su ejecución que no habíamos presenciado en la serie en mucho tiempo.
Bluepoint Games trae de vuelta Demon's Souls en el Nexo de PlayStation 5, logrando la hazaña de recrear con gran precisión lo mejor del original, a la vez que aporta una sensación de modernidad al juego.
Gearbox ha perfeccionado la esencia de Borderlands, creando el máximo exponente de los "looter-shooters". Este título es una experiencia completa, cuidadosa y entretenida, brindando horas de diversión con un botín legendario.
Una secuela que mejora en todos los aspectos al original. El combate ha sido perfeccionado, el Sistema Némesis ha avanzado a convertirse en una auténtica generadora de relatos, y los asedios ofrecen la magnificencia que se espera de una obra basada en el Legendarium de JRR Tolkien.
Es un juego único en su tipo; crudo, agresivo y sin complicaciones. Aunque intenta ajustarse a las tendencias modernas con algo de torpeza, lo relevante aquí es la emoción de eliminar tiránidos de forma espectacular.
Doom 3 se destaca como la entrega más singular de la serie gracias a su atmósfera escalofriante y su narrativa envolvente. Esta mezcla de terror y acción lo convierte en un regreso muy atractivo para los fanáticos.
Un ejemplo perfecto de que los videojuegos, como forma de expresión, son únicos y tienen mucho que decir. No habéis visto, leído o escuchado nada como What Remains of Edith Finch. Brillante y tremendamente original.
La versión definitiva de un clásico: una renovación y mejora en todos los aspectos, siempre respetuosa con el material original, que logra transmitir unas sensaciones que hacía 26 años que no experimentábamos.
La intensidad y la profundida de un hack'n slash se mezclan a la perfección con la precisión propia de un juego de ritmo. Esto se traduce en una experiencia vibrante donde cada enfrentamiento resulta ser un auténtico derroche de adrenalina.
No es un RPG realista, es una vida en la Edad Media. Deliverance 2 mejora todos los aspectos de su antecesor y se establece como una de las experiencias RPG más destacadas y memorables.