Es exactamente ese tipo de película de entretenimiento que a partir de una “bobería” crece, crece y crece hasta transformarse en una alucinante cinta de terror, de suspenso.
Podríamos estar hablando de la sucesora de 'La maravillosa señora Maisel', pero en formato de drama y con una inteligencia única que aborda los conflictos más relevantes de la actualidad de una manera que no resulta panfletaria.
Amo 'La divina gula' por muchas razones. Primero, porque no me cabe en la cabeza que nadie más haya hecho esto antes así, en grande, bonito, a lo bestia, calidad global.
Esta serie le tocará el corazón a muchas personas, ya que presenta una narrativa innovadora en el ámbito de las historias de amor y los temas de género.
¡Es maravillosa! ¡Imperdible! ¡Un verdadero homenaje a la serie de los años 60! ¡Una oportunidad de oro para divertirse y entender la creatividad y la belleza que había detrás de aquella televisión!
Es, ante todo, una historia familiar. Lo que nos une alrededor de ella es que se están jugando grandes valores familiares: paternidad, maternidad, infancia.
Amo esta propuesta porque, al igual que su protagonista, nos invita a ver lo que hay detrás del orgullo, lo que hay detrás de muchas personas, lo que hay detrás de muchas sociedades.
Rescata muchas cosas que el cine nacional perdió desde hace tiempo como su esencia popular, sus valores familiares y figuras tan importantes como la del maestro.
Es tan hermoso, tan humano, tan desgarrador, tan liberador y tan necesario, que se ve sencillo, pero no, atrás de cada escena hay un muy admirable estudio del texto, del tono y del ritmo.
Es una serie que combina elementos de comedia y melodrama, recordando tanto a las telenovelas como a las sitcoms. Este formato resulta muy atractivo y seguramente gustará a usted y a su familia.