Es la ficción perfecta para quien no tenga expectativas ni sea exigente. Es una serie enmarañada, para bien y para mal. Se trata de una ficción de serie B de alto presupuesto y muy entretenida, que merece la pena por su falta de complejos.
Es disfrutable y fluido, compuesta por seis episodios que buscan impactar y redefinir las reglas de los monstruos. Si la segunda temporada logra mejorar estos elementos, Netflix podrá contar con una serie de zombis con mucho potencial.