Becky es una película ultraviolenta repleta de clichés, pero la actuación de Kevin James como un hombre racista y amenazador convierte esta obra en un verdadero placer culposo.
El verdadero valor de 'Vaqueros de Filadelfia' no está en la historia del adolescente redimido, sino en el retrato de una comunidad que se encuentra al borde de la extinción y que hace parte de una hermosa tradición que no puede ni debe morir.
El resultado es una película sincera que retrata el drama de quienes sufren de fibrosis quística, aunque como drama romántico carece de valor redentorio, salvo por el encanto de sus protagonistas.
Un drama escolar basado en las experiencias personales de sus directores, que pierde al no evitar los lugares comunes de este tipo de películas, pero que gana en realismo y vitalidad.
La segunda película de Gael García Bernal como director es un trabajo crudo y descarnado que retrata la vida de dos adolescentes que optan por el mundo delictivo en busca de una vida mejor.
Esta es una cinta estilizada e incendiaria, que vale la pena ver para debatir sobre ella, algo que probablemente muy pocos harán, especialmente los jóvenes.
El chileno Pablo Larraín nos entrega una película oscura y salvaje, pero también desbordada de energía y vitalidad, la cual es protagonizada por una mujer que será muy difícil de olvidar.
El consejo es dejar de lado los efectos irregulares y permitir que la adrenalina fluya, gracias a la talentosa dirección de Kormákur. 'Bestia' ofrece un entretenimiento de primera categoría.
Una divertida cinta familiar que cautivará hasta los más chicos y que busca que las nuevas generaciones aprendan a amar la naturaleza y la vida animal.
El prestigioso director Wim Wenders nos ofrece una elegante historia de amor de corte clásico, llena de metáforas y que nos habla sobre el apego, los ideales y la fragilidad de la vida.
La cinta, heredera indirecta de 'Alice ya no vive aquí' de Martin Scorsese, es asumida con tacto, contundencia, precisión y sensibilidad por Michael Morris.