Carlos Iglesias, Roberto Álvarez y Ramón Barea destacan en esta ópera prima, aunque las subtramas y los personajes secundarios no logran igualar la diversión y dulzura de la premisa principal.
Gravel logra construir una intensa huida en un emocionante thriller que mantiene a la audiencia al borde de su asiento. La excepcional actuación de Laure Calamy también añade un gran valor a la película.
Es una película que va de menos a más, que crece como su personaje principal. Con una caligrafía limpia, como siempre en las películas de Fernando Franco, es un filme con mucho encanto.
El artista JR utiliza su fotomatón móvil para rendir homenaje a Agnès Varda. Es una experiencia que encantará a quienes disfrutaron de 'Los espigadores y la espigadora'.
No es una película centrada en una asesina, sino en la falta de conexión entre padres e hijos adolescentes. Además, desafía las expectativas con su trama, evidenciada en la distribución de roles dentro de la familia.
Prodigiosa ópera prima que se presenta con un lenguaje imaginativo, donde los sonidos juegan un papel crucial. Nölle logra hacer que todo se sienta auténtico, aunque sólo exista en nuestra mente.
En '10.000 KM', la tecnología se convierte en un elemento central, fusionando de manera excepcional su narrativa y estética, a diferencia de 'Her', donde Spike Jonze optó por un enfoque más nostálgico y desconectado.
Una obra que evoca la esencia de las películas más destacadas de los hermanos Dardenne, abriendo un nuevo camino para el cine social en España, posiblemente influenciada por la perspectiva de Isaki Lacuesta e Isa Campo.