Propaganda contra Woody Allen y una falta de rigor periodístico. Este "documental" carece de la objetividad necesaria, siendo dogmático, parcial y sensacionalista. Se presenta como un intenso lavado de imagen de Mia Farrow.
Aunque Amenábar recurre a sus clichés más utilizados, logra hacernos experimentar la misma duda que atormenta al protagonista: ¿es el miedo real o simplemente algo que hemos creado en nuestra mente?
Vinterberg dispara y acierta. El guión está tejido con una precisión casi documental, acompañado de una fotografía brumosa, un montaje sutil y un ritmo que recuerda al frío invierno danés.
La mirada de Landes sobre la violencia es más perversa cuando se presenta de manera implícita. Su sutileza transforma el terror en una experiencia cinematográfica sublime. El resultado es a la vez horroroso y bello.
Se sitúa en el futuro y es en la dirección de arte y de vestuario donde brilla con luz propia. Sin embargo, su desarrollo resulta algo excesivo e intrascendente. Se aprecia el esfuerzo en la imaginería.
Goza de un guion exquisito, una fotografía y un color tan medidos que nos transportan a un nostálgico 2003 o las interpretaciones excelentes, conmovedoras. La película es un símbolo en la lucha contra la discriminación hacia la mujer.
Es innegable el logrado resultado de este proyecto apadrinado por Isaki Lacuesta y León Siminiani que ha encontrado su mejor puntuación en la distribución de Avalon.
Mia Hansen-Løve, en una época marcada por Spotify, crea un retrato generacional casi al azar, sin apegarse a la nostalgia, manteniendo una distancia incluso desde su interior.
El resultado resulta tan familiar como observar un muro de Facebook. Es interesante apreciar la variedad de información combinada en un solo lugar, pero carece de un aporte significativo.
Acercamiento honesto a la adopción, explorando el sentimiento tanto del adoptado como del adoptante, destacando la maravillosa actuación de Nicole Kidman. La película aborda las piezas que se unen en esta experiencia y el inevitable vacío de no conocer nuestras raíces y la identidad que nos define.
El documento más vívido y realista de los estragos del paso del tiempo, los espectadores terminamos deseando que Lelouch nos devuelva al tiempo perdido.
No es una película sobre Los Planetas, pero es lo que ellos merecían. Acierta al elegir su forma de contar la historia de Los Planetas desde varios puntos de vista y sin buscar la verdad absoluta.
El punto de partida de 'Chavalas' es tan excelente como sus cuatro actrices protagonistas. Sin embargo, se echa en falta un mayor cuidado de la dimensión estética de la película.
Siendo una película dura, 'El amigo' se aleja significativamente de la dolorosa crudeza del artículo que la inspira. La elección del casting es perfecta.
Se va revelando como un filme crudo y descarnado, que se mueve entre el thriller y el drama. Logra que, a pesar de sus personajes con un trasfondo de canción indie, empatizamos con todos los miembros de la cuadrilla.