Cada pluma, atardecer y perspectiva en 3D es impecable. Y el reparto de voces es de primer nivel. Es una pena que la premisa sea tan convencional y las caracterizaciones femeninas tan retrógradas.
'The Transfiguration' aborda de manera efectiva el tema de la clase social y las a menudo intensas repercusiones de la privación económica. Lo hace, sin duda, con una notable estética.
Aunque la película sufre de un exceso de flash, ofrece no obstante el innegable poder de jóvenes artistas alcanzando su arte con una destreza insuperable.
La banda sonora es amigable y vibrante, con las emotivas canciones folk de Charlie Fink que realmente resuenan. Las secuencias filmadas desde la perspectiva de Bob, a través de la cámara en el gato, aportan un toque lúdico.
Su preocupación por la naturaleza, sus matices y su lirismo ocasional la colocan en la media de las producciones de Ghibli, pero no entre sus obras maestras.
Mientras que el director, Peter Askin, emplea diversos recursos del suspense, el guion de King presenta una amplia gama de matices en el comportamiento de los personajes.
Aunque el gusto de Ryoo por la teatralidad intensificada amenaza la credibilidad de la historia algunas veces, no se puede negar su habilidad para las escenas de acción a gran escala.
'The Faith of Anna Waters' es una confusa película de horror que tropieza al incluir numerosos elementos del género. El resultado se asemeja a combinar todos los colores en un lienzo, generando una mezcla poco coherente.
Lo positivo es que ofrece un reparto secundario con mucho talento. Sin embargo, el personaje de Adam, interpretado por Long, es un conjunto de tics y autocompasión. Atrae nuestra simpatía, pero en realidad no la merece.