Este tipo de documentales puede correr el riesgo de ser solo un entretenimiento superficial sobre crímenes reales. Sin embargo, en este caso, se nota el deseo de los realizadores por dejar un registro significativo de la historia.
No queda del todo claro por qué la BBC decide realizar otra adaptación de esta emblemática novela, pero Steven Knight logra ofrecer una perspectiva fresca al material original.
El 'juego bonito' se ha convertido en un mero ejercicio comercial, carente de profundidad. Las reflexiones que se pueden extraer son mínimas, limitándose a unas cuantas conversaciones de equipo.
Los crímenes de Stephen Port, conocido como 'el asesino de Grindr', se representan en esta impactante producción, donde lo más significativo es la forma en que se retrata la humanidad de las víctimas.
Un fascinante ciber-thriller. Este drama inteligente y escalofriante presenta tramas complejas, algunas de las cuales pueden parecer poco creíbles en comparación con las producciones de Hollywood.
Laurie logra un balance perfecto en el tono de la obra, manteniendo un aire ligero en las interacciones entre Poulter y Boynton, mientras introduce momentos de inquietante extrañeza en los momentos clave.
McClure y Johnny Harris brindan una autenticidad y una conexión profunda con el entorno que enriquecen el drama, llevándolo a un nivel superior en comparación con los thrillers acostumbrados de la ITV.
Ni la casa ni el hombre merecen este sinsentido. La mayoría de las películas de terror piden que suspendamos nuestra incredulidad, pero esto... ¿en serio?
No es una película terrible, es adecuada para entretenerte sin grandes exigencias y cuenta con algunos giros interesantes. Sin embargo, tiene el potencial de ser mucho más.