El dúo, nominado al Oscar, ofrece buenas interpretaciones en una pequeña y divertida película que no es especialmente esclarecedora, pero que no resulta exigente.
Si el público es capaz de mirar más allá de su concepción sensiblera, no cabe duda de que este retrato imperfecto de un niño autista y de los intentos de su familia por darle una buena vida le aportará ciertas ideas.
Una película digna de ser disfrutada por el público del cine de autor. Incluso podría gustar a un público más amplio por sus rasgos de género, su complicada dinámica estructural y el impactante mensaje que encierra la historia.