'Aloha' es un desastre de película, lleno de imperfecciones y de una narrativa forzada. Su visión limitada y su evidente auto-complacencia hacen que sea un verdadero desafío describir la trama.
Se requiere un talento excepcional para transformar lo crudo, lo tosco y lo que se evita mencionar en una fuente de inspiración absoluta. Esta es la esencia mágica de Tina Fey y Amy Poehler.
No alcanza a considerarse un clásico del terror gótico, ni resulta lo suficientemente entretenida para ser catalogada como una destacada película de 'camp' de serie B.