Es obligatoria verla porque demuestra que los elementos disuasorios para que las víctimas de violación denuncien son mucho más graves de lo que la mayoría de nosotros pensamos.
Tiene una premisa irresistible: un Cyrano de Bergerac contemporáneo con un enfoque LGBTQ+. Es tan perfecta y evidente que sorprende que nadie se haya atrevido a realizar esta película antes.
Es épica, asombrosa, grandiosa, y es una verdadera pena que las circunstancias nos hayan obligado a verla en una pantalla pequeña. También es un reconocimiento a Caro (...) que incluso así, sus grandilocuentes escenarios y heroicos combates han resonado en mi corazón.
El filme fusiona la estética cautivadora de 'Magic Mike' con el enfoque emocional característico de Hallmark. El director Peter Sullivan logra separar la idea del 'striptease' de su connotación sexual.
Si eres seguidor de Patterson, tal vez encuentres algo que te guste. Para los demás, se trata solo de otra película policial sin sabor y carente de originalidad.