[Crítica 4ª temporada]: Midge Maisel sale de su zona de confort y descubre lo que la convierte en una estrella. Recuerda a los espectadores que el principal atractivo de verla es que resulta extraordinariamente entretenida.
Uno de sus placeres es la atención al detalle. Reimagina con atrevimiento el cliché del ama de casa ochentera obsesionada con el aerobic, ofreciendo una visión subversiva de lo que significa tener éxito.
Consigue no abrumar al espectador con sufrimiento o sacudirlo con acción: en su lugar, logra recordarnos nuestra humanidad compartida y lo esencial que es estar atentos contra el odio de todas las clases.
Vuelve a traer el caso a la luz con sensibilidad y profundidad. Ofrece a los espectadores una nueva mirada fascinante e importante sobre el caso de Syed.