Un relato desgarrador. ¡Vaya fuerza y vaya atmósfera! Un gancho al corazón y el nacimiento de un actor que recuerda a los jóvenes Di Caprio o River Phoenix: Charlie Plummer.
Donde Gerwig logra interesarnos es en la forma en que representa a sus personajes y en cómo transforma lo insípido de la vida diaria en una emocionante aventura para ellos. Nació una nueva cineasta capaz de retratar a Estados Unidos alejado de los grandes estudios.
Taylor, director de esta locura amoral y muy divertida, se lanza con escenas ultra violentas que, en ocasiones, resultan tan desubicadas que nos hacen reír a carcajadas. Es una "bad movie" que tiene todo lo necesario para convertirse en una película de culto.
Gael ofrece una interpretación excepcional y sostiene prácticamente toda la película. Aunque ciertos elementos oscuros eran relevantes en la novela de Guillermo Rosales, esta adaptación cinematográfica podría haber dejado de lado la intensidad hostil que la caracteriza.
Cuenta con un maravilloso guion que desafortunadamente sufre de un exagerado último giro de tuerca y con imágenes cautivadoras que hacen eco al cine de Yorgos Lanthimos.