Se suma a la larga lista de adaptaciones fallidas. La fractura constante en distintos momentos de la historia dificulta la claridad de la narración, lo que hace complicado sentirse conectado con los personajes.
Le falta un poco de ambición en su propuesta. Sin embargo, la intención está presente, lo cual es valioso, además de una primera media hora minimalista que resulta magnífica.
Plaza retorna al género que lo ha consagrado como un maestro, indagando en su singular universo. En esta ocasión, su estilo es más minimalista, sofisticado y meticuloso que nunca.
La película se siente insípida y torpe, careciendo de la habilidad para generar suspense y hacer que los personajes sean atractivos. Su narración monótona es inexcusable en un thriller psicológico, resultando en una experiencia artificial y sin chispa.
La película destaca por su brutal honestidad, presentando un viaje conmovedor desde la infancia hasta la vejez. Ofrece una reflexión profunda y reveladora sobre los enigmas que ocultan las relaciones humanas, todo ello en un estilo bello y sobrio.
Es una comedia sencilla pero con un profundo sentido humano que la eleva. Destaca notablemente la actuación de Kiti Manver, quien aporta un gran carisma al film.
Una puesta en escena elegante y sobria, pero son sin duda sus dos actrices protagonistas las responsables de convertir este debut en una película emocionante.
Narra con delicadeza la relación entre los personajes y el dolor que han ido arrastrando. Es una película intimista que sabe cómo llegar al corazón a través de temas universales.
Una auténtica lección de cine que demuestra valentía al tratar temas difíciles, desafiando al espectador y generando una intensa reflexión. Es una película que impacta y provoca una reacción visceral.
Quizás su recorrido sea demasiado pequeño y no siempre la narración logre captar la atención, pero demuestra sensibilidad y humanidad a la hora de acercarse al personaje de Violeta.
Blockbuster que se aleja de las normas del consumo rápido para recordarnos que se puede hacer cine de autor sofisticado, imaginativo e inteligente al mismo tiempo que ambicioso y un tanto megalómano.
Una obra de Paulo que refleja su madurez y una profunda conexión personal. La película se destaca por su complejidad estructural, presentando una trama intricada y meticulosamente elaborada.
Un thriller de bajo presupuesto que intenta destacar por su estilo, pero que se ve afectado por un guion deficiente. La trama resulta confusa y carente de profundidad, careciendo de la tensión y energía necesarias para mantener el interés.
Prototipo de comedia demasiado trillado y antiguo, que se debate entre la fórmula y ciertos resquicios de hacer algo diferente, y que es defendido con esmero, eso sí, por un estupendo grupo de actores.
La directora presenta un impresionante imaginario visual, lleno de creatividad y matices. Este filme es a la vez sensible y perturbador, empleando los elementos del género fantástico con una audaz libertad.