La película presenta elementos memorables que, junto con su atmósfera nostálgica, otorgan una ternura singular sin llegar a caer en el sentimentalismo.
El argumento pierde relevancia; lo que realmente importa es la experiencia que se presenta, vibrante, a la vez que humilde e ingeniosa, donde la capacidad de asombro nunca cesa.
David Pérez Sañudo realiza una adaptación del notable libro de Txani Rodríguez, manteniendo la esencia de la obra. Los pequeños detalles y la lucha interna de los personajes adquieren una profundidad singular.
Lamata muestra una ingenuidad al manejar los elementos de su fábula moderna sobre el amor, lo que la convierte en una historia que se siente muy artificial.
[Martínez-Lázaro] combina elementos contemporáneos y tradicionales. Aunque la ejecución no es perfecta, logra plantear cuestiones actuales de manera amena.
Un enfoque narrativo audaz que se atreve a explorar tanto la dulzura como la oscuridad de las emociones. Es una película juguetona que se adentra en territorios inesperados, ofreciendo una visión única que desafía las expectativas del espectador.
Juega con las referencias del cine juvenil, del musical y la rom-com, así como la cultura popular, para dar forma a una película que aporta una buena dosis de energía revitalizante al género.
Un buen planteamiento que genera algunos gags afinados pero que adolece en su desarrollo de una narración un tanto monocorde a la hora de reflejar el patetismo de los personajes.
Malas interpretaciones, un guion que no se entiende, una filmación torpe, escenas ridículas, diálogos impostados… y un largo etcétera de elementos disonantes que hacen que un thriller de misterio se convierta en una comedia involuntaria.
Un 'thriller' que presenta situaciones incómodas, manteniendo al espectador en estado de alerta. La actuación de Julián Villagrán es realmente impactante.
Comedia muy forzada que carece de fluidez y vitalidad. Los chistes no logran cumplir con las expectativas, a pesar de la magnífica actuación de los dos protagonistas.
Es una propuesta tan insólita como fallida. Un experimento curioso pero excesivamente bienintencionado y lleno de clichés que se entrelazan de manera evidente.
La narración avanza de manera predecible, pero logra manejar con dedicación y respeto todos sus componentes, evitando caer en lo sentimental o tedioso.