Sánchez Arévalo brilla en un viaje de autodescubrimiento y sororidad. Está impregnada de ternura y mimo, logrando un equilibrio perfecto entre el drama y la comedia.
Minuciosa disección de la realidad con una magnífica y estremecedora Candela Peña, la serie ha cumplido con creces con el rigor y el factor entretenimiento que se le podía pedir.
Una serie irreverente y en ocasiones desternillante para los amantes del humor negro o poco correcto y, en especial, para los que adoran reírse de algo que aparentemente no hace gracia.
Un relato intenso que aborda la violencia de género y la tendencia a culpar a las víctimas. No se queda en la superficialidad y desafía las hipocresías de la sociedad.
Una cautivadora adaptación que respeta la esencia del cómic. Un relato tan singular y atractivo en la pantalla como el que disfrutamos en su momento y que conservamos con entusiasmo.
Filmin ha acertado con Selftape, una propuesta que invita a la reflexión y al crecimiento personal. Esta película se integra a la perfección en el catálogo distintivo de la plataforma.