Una comedia sobre actores que intentan hacer una película de dinosaurios durante la pandemia que es más como un documental sobre actores intentando hacer una comedia del Covid.
Una interesante sala de espejos. La obra de Schimberg destaca por su rareza, incorpora un humor oscuro y, en ciertos momentos, logra ser verdaderamente aterradora.
Ofrece escenas animadas vibrantes que aportan dinamismo a su ritmo y estética. Es, sin duda, una exploración emocionante de las repercusiones reales e inesperadas que conlleva la creación artística.
Gitai a menudo busca el protagonismo y no duda en interrumpir a los demás con preguntas o contrargumentos. Su estilo lo convierte en un guía contundente, aunque algo presuntuoso.
Es repetitiva, carente de originalidad y un tanto absurda, pero resulta complicado no disfrutar de una película que actúa como si el ciclo de homenajes de Quentin Tarantino de los 90 continuara vigente.
Si hubiera conectado con 'Three Thousand Years of Longing', quizás la habría encontrado extraña y emotiva, en lugar de parecerme exagerada y repetitiva.
La falta de risas no se debe a la ausencia de talento. La estructura funcional de la película y la falta de conexión entre las estrellas resultan sorprendentes, viniendo del director Greg Mottola.
No ofrece nada original, pero tiene algunas escenas llenas de suspense, algunos detalles interesantes sobre espionaje y una buena interpretación principal, aunque el final es insatisfactorio.
Es una de las películas más emotivas y autorreflexivas de Hong, pero de una manera incisiva y no rutinaria. Un film para fans de Hong, Rohmer y quizá Ingmar Bergman.
El estilo de Herzog resalta en su interés por las peculiaridades del mundo real y en la manera imperfecta de presentar su obra, lo que en realidad es un aspecto positivo.
Para disfrutarla, es esencial comprender que no se debe interpretar de manera literal. Es completamente peculiar, pero al mismo tiempo representa un regreso al estilo. Ningún otro cineasta logra lo insólito con tanta maestría como Desplechin.