No es una serie sobresaliente, pero logra entretener. Si eres seguidor de las obras de Robert Jordan y esperabas que sus novelas dieran lugar a una serie de fantasía monumental, es mejor que ajustes tus expectativas.
Una fantasía débil y superficial que abusa de una tensión mal empleada, con un humor que no aporta y una narrativa de empoderamiento poco creíble que intenta animar una historia bastante predecible.
'Master of None' no sólo cuenta historias; va a la raíz de la realidad. En su segunda temporada, nos revela una vida vibrante y compleja, tal como la muestran Ansari y Yang. Cada episodio es una sorpresa que nos deja reflexionando y disfrutando de lo divino en lo cotidiano.
Insoportablemente superficial, la película se centra únicamente en una historia y no logra profundizar en los personajes secundarios, ni en el protagonista, quien queda limitado a sus relaciones.
Los actores y las ideas que presenta son lo suficientemente interesantes como para generar una fascinación peculiar. Sin embargo, careciendo de una esencia vibrante y un enfoque claro, tiende a ser rápidamente olvidado.
Confusa en su moralidad y carente de sustancia, 'Deadly Class' apenas presenta razones para ser vista, lo que convierte la experiencia del espectador en algo poco placentero.
La cuarta temporada resulta ser una propuesta entretenida, con una calidad de producción y actuaciones notables. Sin embargo, parece que se queda atrapada en un exceso de amor por todos los personajes, sin considerar que, a veces, lo mejor es no elegir a todos.
Cuando el espectador pierde la conexión con Michael y Adam, la historia se vuelve incómoda y carente de sentido. Se siente como una prolongación de una miseria que nadie debería experimentar, y el resultado no es estimulante, sino agotador.
El talento del reparto hace que la serie resulte entretenida, pero conforme avanzan los episodios, los diálogos pierden fuerza, lo que deja una sensación de que el resultado final podría haber sido más impresionante.
Michelle Yeoh encabeza un elenco excepcional en esta reinterpretación contemporánea de 'El príncipe y el mendigo' de Byron Wu y Brad Falchuk. Sin embargo, la trama es excesivamente larga y presenta un nivel de violencia inesperado.
Es posible que su enfoque sea algo evidente, con tramas que ya resultan conocidas. Sin embargo, tiene la inteligencia suficiente para entender que estas particularidades son intrínsecas a su esencia trágica.
La historia británica de un robo que sale mal se extiende excesivamente a lo largo de ocho episodios, los cuales se vuelven cada vez más desalentadores.
'Tell Me a Story' descuida el significado de su nombre, presentando personajes que carecen de profundidad y que no logran captar la atención del espectador.
Aunque no se asemeja a 'Fargo' ni a 'Lost', 'Emergence' podría llegar a brindar algo más valioso que simplemente replicar la esencia de estas dos series.
Michelle MacLaren aporta profundidad a los dos primeros episodios, aunque la combinación de la lección moral con la misión de rescate no se integra de manera efectiva.
No es exactamente innovadora, pero para quienes busquen consolarse a través de la televisión durante un receso navideño, 'Black Doves' los acogerá bajo su cálida y tierna ala.