Tiene imperfecciones, especialmente cerca del final, pero es el trabajo de alguien que se esfuerza por destacar y por hacer algo que perdure en la memoria.
Katie Holmes resulta tan desganada como el público en esta secuela poco inspirada. La película carece de coherencia y parece estar hecha con desinterés.
Puede que el extraño argumento haga que 'Candy Cane Lane' destaque entre la insulsa y ajetreada multitud de nuevas películas navideñas, pero es tan floja y carente de espíritu como el resto de ellas.
Claramente, se ha creado para ser la última franquicia de televisión y, afortunadamente, carece de la petulancia que ahoga a tantas otras películas infantiles.
Ni siquiera un reparto talentoso puede rescatar una película carente de gracia. El guion escasamente presenta frases o situaciones que logren hacer reír.
Es fácil captar el agotador peso de la película, pero 'Home Sweet Home Alone' resulta ser una secuela adecuada y, en algunos momentos, auténticamente divertida que cumple con las expectativas establecidas.
Un relanzamiento confuso y sin misterio de un clásico de la animación, que intenta, y no consigue, actualizar la fórmula, añadiendo un giro superheroico sin gracia.
Una película letárgica y emocionalmente vacía. Sería generoso afirmar que la caracterización del guion es escasa; en realidad, hay que decir que es inexistente.
Situar la excentricidad que gusta al público por encima de la autenticidad es un tropiezo frustrante que hace que el film no sea un descubrimiento milagroso sino un producto bien posicionado para recaudar.