El drama de Netflix, que sigue a un joven activista utilizando su voz para abordar cuestiones relevantes de manera conmovedora, se convierte rápidamente en un imán para la audiencia con su potente narrativa sobre la paranoia y la realidad.
Lo siento, Becks, en esta ocasión, los verdaderos protagonistas son los novatos. Es imposible no sentir simpatía por este encantador grupo de jóvenes talentos.
La serie presenta una cantidad de tramas y subtramas tan diversas que puede resultar abrumador. Si logra enfocar y resolver su verdadera esencia, habrá motivos para seguir viéndola.
Timothy Spall brilla en su interpretación, sin embargo, la trama carece de atractivo. El personaje de Tom parece auténtico, pero se ve arrastrado a una historia poco convincente.
Su trama enrevesada y los flojos monstruos distraen la atención de la mejor historia de 'Doctor Who' en mucho tiempo: el floreciente romance de Yaz y el Doctor.
Es tan predecible que se siente como una burla al género. A pesar de la magnífica actuación de Nicola Walker, no logra salvar un trabajo que es incesantemente repetitivo.