Los capítulos son tediosos, y eso que no llegan a los cincuenta minutos. La serie no se aleja de lo predecible y su argumento carece de fuerza para enganchar al espectador.
Los capítulos carecen de una estructura coherente y lo que sucede no tiene profundidad. Se siente como una extravagancia de bajo costo que no logra entretener, a pesar de que apenas duran veinte minutos.