Es una de esas pesadillas que no requieren la suspensión de la credulidad. Cualquiera que pueda aceptar que haya perros, gente y coches que no funcionen bien puede ser aterrado por esta película.
Una simpática nadería que es muy notable por su suntuoso diseño de producción y el emparejamiento de dos de los más populares 'pesos ligeros' de la pantalla, Clint Eastwood y Burt Reynolds.
Dado el talento involucrado, se espera que la película aporte algo nuevo. Sin embargo, eso no ocurre. Se trata de un thriller pequeño y crudo, lleno de inconsistencias en su trama.
Aburrida y sin ingenio, es el producto de nada menos que cuatro guionistas. Es aterrador pensar en lo que podría haber sido si hubiera sido solamente escrita por uno o dos de ellos.
Lo mejor de esta película son las interpretaciones cómicas de primera categoría de Young, Sherilyn Fenn, Kate Nelligan (la absurdamente infiel esposa de Assante) y el propio Assante.
A pesar de sus deficiencias, es una obra única: una película con tintes políticos en un momento en que el público busca todo lo contrario. Muestra valentía. Vota a Tim.
Esta película se presenta como una parodia de 'Quest for Fire', la cual ya poseía un sentido del humor intrínseco. Sin embargo, esto no la convierte en una obra excepcional.
En el pasado, se creía que películas como 'Wildcats' estaban destinadas a la televisión más que al cine. Sin embargo, la realidad es que 'Wildcats' tampoco destaca en la pantalla pequeña. Al final, solo es otra producción más de Goldie Hawn.
No es totalmente monótona, ya que cuenta con momentos entretenidos. Sin embargo, las transiciones entre las diferentes interacciones carecen de un impacto dramático significativo.