Una fascinante amalgama de cruda teatralidad, controvertida a nivel narrativo y arriesgada a nivel visual. No hay nada remotamente parecido en el infinito catálogo de Netflix. Sólo por eso merece la pena verla.
El éxito de cada talentoso departamento otorga una auténtica distinción, fusionando elementos de 'The Devil Wears Prada' con el espíritu audaz de Harley Quinn.
Tiene suficiente honestidad emocional y el drama espacial es lo suficientemente interesante para elevarse por encima de las chapuzas habituales de Netflix.
[Crítica 3ª temporada]: Sigue siendo entretenido ver a Dolores al estilo de Jason Bourne. Sin embargo, la creatividad de la serie no se traduce en la profundidad de su narrativa.
Es exigente de una manera apropiada. La profundidad que se presenta añade textura al entorno y permite que el universo de Ray Bradbury cobre vida ante nuestros ojos.
Una maravillosa experiencia que fomenta un optimismo renovado en la capacidad de la humanidad para confiar entre sí, a pesar de la considerable evidencia que indica lo contrario.
Es un éxito a nivel emocional por la confianza con la que despliega sus llamativas peculiaridades. Es cruda en su mundanalidad, respetable en su paciencia y conmovedora en su quietud.
Puede que no se convierta en una de las grandes series dramáticas, pero estoy decidido a seguir viéndola. Es un logro considerando que hay unas 500 series listas para ver con solo un clic.
En resumen, 'Teen Titans Go! To The Movies' se presenta como una parodia ingeniosa que aborda de manera humorística nuestra fascinación por los superhéroes. Resulta ser una propuesta amena que puede disfrutar tanto el público infantil como el adulto.
Es una explosión vibrante de energía. Christina Hodson, guionista, y Cathy Yan, directora, han creado una deliciosa y alocada comedia con acción al estilo 'John Wick' y un sentido del humor como 'Deadpool'.