Una obra interesante de terror folclórico que tiene algunas cosas impactantes que decir sobre las relaciones, los rituales y los horrores que se disfrazan de religión.
Aunque resulta un tanto caótica de manera entretenida, presenta ciertas previsibilidad en algunas partes. No obstante, observar a un gran número de personas divirtiéndose en pantalla compensa ampliamente estas fallas.
No es una narrativa complicada, sino que está mal contada. A pesar de ser un embrollo maravillosamente filmado, con una escenografía impresionante y un final emocionante, sigue siendo un verdadero caos.
El guion y la trama carecen de originalidad, presentándose de una forma excesivamente pesada y metódica, lo que provoca que se sienta más como una tarea que como una experiencia cinematográfica.