'Killing Kennedy' es tan seria y episódica que toda la vida dramática de la película se ve debilitada. Todo el elenco tiene tanta vida como las figuras de la Sala de los Presidentes de Disney World.
Esta película parece claramente un chiste en busca de su narrativa, construida sobre un empalagoso desfile de cameos que carecen de chispa y dinamismo.
Una película ricamente detallada con suficientes reminiscencias y material nuevo para dar pie a una serie limitada, que podría haber sido el enfoque más interesante.
La miniserie de ocho capítulos se presenta como un evento desigual, asemejándose a un episodio de 'Twilight Zone', alargado y manipulado para exprimir más de su contenido, mientras se van creando nuevas reglas a lo largo de su desarrollo.
La serie continúa presentando una colección de momentos curiosos, extravagantes e incluso repulsivos, junto a personajes cotidianos, elaborados con la intención de generar reacciones.
La manera en que se desarrolla la película resulta fascinante, mostrando el mejor trabajo de la carrera de Miller. Además, Jones, con una interpretación tan intensa y atrapante, logra un retrato más oscuro del genio, superando cualquier personificación anterior.
La serie presenta debilidades en aspectos fundamentales. Aunque el episodio piloto no es del todo deficiente, carece de elementos que motiven a continuar invirtiendo tiempo en la historia.
El enfoque inconsistente y cambiante de esta producción le da una apariencia excesivamente elaborada para la ocasión. Aunque hay suficiente acción para captar el interés, los altibajos turbulentos no suelen ser un indicativo positivo para el resto de la experiencia.
En el mejor de los casos, es una leve secuela de 'All the President's Men', que presenta la otra cara de toda esa planificación y encubrimiento frenético por parte de lo que equivalía a los criminales de Keystone.
'Cry Macho' representa una adición poco sólida en los 50 años de carrera cinematográfica de Clint Eastwood. Es un filme que se siente contenido y carece de atractivo. Además, su guion es lamentablemente débil, lo que hace que no logre alegrar el día a nadie.
Es todo bastante convencional al estilo de 'A Star is Born', aunque la determinación de Reddy, así como su capacidad para imponerse a sus detractores, transmiten un mensaje feminista.
'Vinyl' llega equipada con una banda muy llamativa y con un ambiente embriagador. Es una obra extensa, a menudo desordenada y, en ocasiones, fascinante, aunque también puede resultar molesta. Ofrece un atisbo de lo que vendrá, aunque se ve atrapada en un exceso de florituras estilísticas.