Se remonta a la serie B de Russ Meyer y John Waters, así como a la psicodelia de los años 60 pero con sensibilidad contemporánea, cortesía de dos protagonistas extremadamente encantadoras.
La película transmite una energía entretenida, especialmente en las escenas donde las protagonistas se encuentran solas. Sin embargo, en ocasiones frena su impulso y evita ir más allá de los límites.
Las dos razones por las que funciona tan bien se llaman Damon y Bale: son infinitamente entretenidos. Un drama simpático y disfrutable que merece la pena ver.
Ofrece suficientes monstruos y sustos en sus 2 horas y 45 minutos de duración como para satisfacer a los amantes del gore. También es un trabajo reflexivo que aspira a más que la original.
Una comedia con un concepto de sketch alargado a largometraje, que en ocasiones, se vuelve poco consistente. Aunque cuando sus estrellas están en su juego, mantienen las risas a flote.
La franquicia de Rocky se encuentra en su mejor momento en años. Este episodio es emocionante, vibrante y a menudo divertido, contribuyendo de manera significativa al icónico legado del célebre campeón de boxeo en la pantalla.
Podría haber sido una película reflexiva sobre la relación entre los humanos y los animales, pero en vez de eso es una obra edulcorada y pensada para gustar a todo el mundo.
Menos mal que está Ford, ya que aporta gran parte del componente emotivo. La película a menudo roza lo sensiblero, como si nos encontráramos en un encantador mundo de Disney.
Hace guiños a los clásicos, desde 'Singin’ in the Rain' a 'A Star Is Born' o 'La Dolce Vita'. Pero aunque lo intenta con todas sus fuerzas, no está a la altura de ninguno de ellos.
Una exploración pintoresca y estimulante del ego masculino y su toxicidad, creada por una mujer muy talentosa y que mantiene el interés hasta el final gracias a su mordacidad.
Ver al personaje de Redmayne florecer en su verdadero yo es extraordinario. Al final, es difícil no sentirse arrastrado al viaje de Lili, gracias a la sugerente interpretación del actor.
'Knives Out' reinventó el misterio de asesinato con estrellas de una forma novedosa y divertida, mientras que lo más reciente de Branagh se siente rancio en comparación, careciendo de la frescura necesaria en esta entrega de 'Death'.
No es necesario ser un apasionado de las películas clásicas para valorar lo que Fincher logra en esta obra. Ofrece una visión del pasado que es simplemente maravillosa.