Una pena que la sátira no sea más aguda, porque es atrozmente divertida en explosiones puntuales, sobre todo gracias al James Woods más gozosamente depravado.
De alguna manera, lo que comienza como una serie de golpes bajos se convierte en algo más, gracias en gran parte a las cálidas y atractivas interpretaciones de Cusack y Tomei.
Con el suficiente suspense como para mantenerte intrigado hasta el satisfactorio e inesperado final, que compensa la suspensión de incredulidad. Después de todo, como apuntan en la película: 'No funciona si no te lo crees'.
Jeunet transmite con acierto que el caos y el azar que rigen la vida encuentran significado a través del amor, lo cual lo convierte en un aspecto fundamental que da sentido y valor a nuestra existencia.
A pesar de contar con un elenco impresionante, la trama se vuelve confusa. La duración de dos horas se siente exagerada y desconectada. "Evening" oscila entre momentos melancólicos y emocionales, incluyendo algunas situaciones absurdas.