Entre la telenovela intensa y el drama hábil y sutil, hay una sátira alocada sobre los valores de los 'baby boomers'. Gallagher, en particular, está sublime.
Fotografiada para parecer una mezcla entre una retrospectiva de Vermeer y un vídeo musical, es boba y errónea, aunque razonablemente entretenida gracias a su encantadora falta de autoconsciencia.
Con el suficiente suspense como para mantenerte intrigado hasta el satisfactorio e inesperado final, que compensa la suspensión de incredulidad. Después de todo, como apuntan en la película: 'No funciona si no te lo crees'.
A pesar de contar con un elenco impresionante, la trama se vuelve confusa. La duración de dos horas se siente exagerada y desconectada. "Evening" oscila entre momentos melancólicos y emocionales, incluyendo algunas situaciones absurdas.